

Sr. Chinarro revisita sus clásicos noventeros, en directo y con banda, en el Café Berlín
Antonio Luque no es hombre de mirar atrás, así que el hecho de que Sr. Chinarro dedique unas fechas a revisitar sus orígenes tiene algo de pequeño acontecimiento. La cita madrileña es el 1 de octubre de 2026 en el Café Berlín, donde presenta en directo, y con banda, su disco «El año de la pera».
Detrás del nombre está Antonio Luque (Sevilla, 1970), uno de los letristas más singulares y respetados del indie español desde los años noventa. Su universo, ese costumbrismo andaluz filtrado por el surrealismo doméstico y la ironía seca, con ecos de The Cure, New Order o Galaxie 500, lleva más de tres décadas y una veintena de discos sin una sola concesión al facilismo. Por el camino dejó hitos como El porqué de mis peinados (1997), señalado por la crítica entre los mejores discos en castellano, o El fuego amigo (2005), elegido disco del año por Rockdelux. No es casualidad que se le considere uno de los portavoces de su generación.
«El año de la pera» (Eclipse Melodies, 2026) es su vigésimo álbum y una rareza dentro de su trayectoria: en lugar de mirar hacia delante, como acostumbra, Luque regraba doce canciones de sus cuatro primeros discos, todos anteriores al año 2000. Lo hace con su banda estable y la producción de Jaime Beltrán, en un sonido acústico y despojado que respeta el espíritu de los originales. Sandra Rubio regresa a los coros y J, de Los Planetas, asoma en «El Idilio». Fiel a su carácter, el disco no está en plataformas de streaming: solo existe en vinilo, CD y casete. Él mismo lo define como un calentar motores antes de su próximo álbum de canciones nuevas.
En el Café Berlín, Sr. Chinarro se presenta en formato quinteto, con Sandra Rubio a los teclados y la voz, repasando esos temas que llevan décadas resistiéndose a salir del setlist, de «Quiromántico» a «El Idilio». Para quien creció con aquellas grabaciones lo-fi, escucharlas hoy con nueva luz y en una sala pequeña es casi una cuenta pendiente; para el resto, una puerta de entrada inmejorable a uno de los catálogos más coherentes de la música independiente en castellano. Las entradas anticipadas rondan los 20 euros y conviene no dormirse: el aforo del Café Berlín no es precisamente de pabellón.
Recinto

Café Berlin
Calle de Jacometrezo, 4
Madrid (Madrid)


