Iron Maiden vende el 50% de su catálogo musical a Pophouse Entertainment
La histórica banda británica abre una nueva etapa con un acuerdo que impulsará proyectos audiovisuales, experiencias para fans y el desarrollo de su universo digital.

Iron Maiden ha vendido el 50 % de su catálogo musical y sus derechos de nombre e imagen a la compañía sueca Pophouse Entertainment. El acuerdo impulsará nuevos proyectos audiovisuales, experiencias inmersivas y contenidos digitales alrededor de la legendaria banda.
Iron Maiden ha alcanzado un acuerdo con Pophouse Entertainment para la venta del 50 % de su catálogo musical, así como de los derechos de explotación de su nombre e imagen. Aunque los términos económicos de la operación no han sido revelados, ambas partes han confirmado que trabajarán conjuntamente para desarrollar nuevos proyectos que amplíen el legado de una de las bandas más influyentes de la historia del heavy metal.
Fundada en Londres en 1975 por Steve Harris, Iron Maiden ha vendido más de 100 millones de discos en todo el mundo y cuenta con una trayectoria que abarca 17 álbumes de estudio y miles de conciertos internacionales. La formación, liderada por la inconfundible voz de Bruce Dickinson, continúa siendo una referencia absoluta del género, con una base de seguidores que se mantiene sólida después de cinco décadas de carrera.
Según ha explicado la directora ejecutiva de Pophouse, Jessica Koravos, la alianza permitirá desarrollar nuevas experiencias para los aficionados, incluyendo proyectos audiovisuales, iniciativas inmersivas y un universo digital protagonizado por Eddie, la icónica mascota de Iron Maiden. Entre los primeros planes ya confirmados figura una película documental sobre la gira mundial Run For Your Lives, además de otras propuestas que aprovecharán el enorme potencial narrativo y visual del grupo.
La compañía sueca, fundada por Björn Ulvaeus, miembro de ABBA, y el empresario Conni Jonsson, refuerza así un catálogo que ya incluye derechos de artistas como KISS, Cyndi Lauper y Tina Turner. El acuerdo confirma la creciente apuesta de la industria por transformar los grandes catálogos musicales en experiencias multimedia capaces de mantener vivo el legado de los artistas para las nuevas generaciones.





