Los malagueños Mitad Doble rompen el molde del mestizaje con la pulsión eléctrica de «Poquito pero bendito»
Mitad Doble presenta "Poquito pero bendito", un trabajo de seis canciones grabado en Artesonao que funciona como una confesión a pecho descubierto y anticipa su próximo álbum de larga duración.

La banda dinamita los cánones del género con un nuevo EP nacido de la ansiedad y el desgarro emocional, fusionando rock, afrobeat, flamenco y electrónica.
Mitad Doble ha dado un golpe sobre la mesa en la escena alternativa con el lanzamiento de su EP Poquito pero bendito. La formación malagueña abandona la complacencia rítmica para adentrarse en una narrativa marcada por el desgarro emocional, la ansiedad y el bloqueo cotidiano. A lo largo de seis canciones, el grupo utiliza el rock, el funk, la electrónica y el flamenco no como simples adornos estilísticos, sino como las herramientas necesarias para evacuar el ruido interno. Grabado bajo la dirección técnica de Miguel Olmedo en Artesonao y mezclado por Pablo Senator, este trabajo antepone la verdad interpretativa a la sobreproducción, asentando el primer pilar de su futuro álbum de estudio.
El camino hacia este lanzamiento se ha ido desvelando a través de sencillos de gran carga nerviosa. Tras la inseguridad expuesta en «La palabra» y la colisión de rock y samples de flamenco clásico de «No puedo parar», la banda estrena ahora el videoclip del tema homónimo, «Poquito pero bendito». Este nuevo corte se mueve a través de un groove vitalista que mezcla afrobeat y distorsión, funcionando como una reivindicación de las felicidades mínimas frente al caos de la rutina. La propuesta demuestra la madurez de una banda capaz de diluir las fronteras entre la raíz y la vanguardia de forma orgánica y fluida.
La ambición del EP se hace evidente en piezas como «Escalofrío», una colaboración internacional junto a Gastón Puentes (vocalista de los uruguayos Cuatro Pesos de Propina) donde el ska y el metal se funden para narrar la impotencia de un amor desgastado. El repertorio se completa con temas como «Quién dijo miedo» o «El verano», canciones que confirman que Mitad Doble ha aprendido a canalizar la angustia a través de sintetizadores y percusiones orgánicas. No estamos ante un regreso convencional, sino ante una declaración de intenciones de un grupo que ha decidido mirar de frente a sus propias sombras para devolverlas convertidas en luz.
Con más de una década de evolución a sus espaldas, los malagueños consolidan un discurso propio donde el mestizaje ya no es una meta, sino el punto de partida. Poquito pero bendito representa su entrega más visceral y honesta hasta la fecha, un refugio de resistencia acústica y eléctrica que huye del aplauso fácil para buscar la catarsis colectiva. Con este lanzamiento, Mitad Doble se despoja de las etiquetas comerciales y se posiciona como una de las propuestas más valientes y transparentes de la renovación musical nacional en este 2026.





