La Cápsula del Tiempo del Jacks: La Música en 1963
Viajamos hasta 1963, un año que cambió la historia con el asesinato de John F. Kennedy, la lucha por los derechos civiles, el golpe de estado en Vietnam del Sur y la conquista del espacio.

El año 1963 quedó grabado en la historia como uno de los más intensos de la década. La Guerra Fría continuaba dividiendo el planeta, Estados Unidos y la Unión Soviética competían por conquistar el espacio y el movimiento por los derechos civiles protagonizaba algunos de sus episodios decisivos. Pero ningún acontecimiento conmocionó tanto al mundo como el asesinato del presidente estadounidense John F. Kennedy el 22 de noviembre en Dallas.
Meses antes, el 28 de agosto, alrededor de 250.000 personas se habían reunido frente al Monumento a Lincoln durante la histórica Marcha sobre Washington por el trabajo y la libertad. Allí, Martin Luther King Jr. pronunció su célebre discurso "I Have a Dream", convertido posteriormente en uno de los grandes símbolos de la lucha contra la segregación racial y por la igualdad de derechos en Estados Unidos.
La carrera espacial también escribió una página histórica. El 16 de junio, la cosmonauta soviética Valentina Tereshkova despegó a bordo de la Vostok 6 y se convirtió en la primera mujer en viajar al espacio. Permaneció casi tres días en órbita y completó 48 vueltas alrededor de la Tierra, protagonizando uno de los grandes hitos de la exploración espacial.
Mientras todo aquello sucedía, la cultura popular comenzaba también una profunda transformación. The Beatles publicaron en marzo su primer álbum, Please Please Me, y la Beatlemanía empezó a extenderse por Reino Unido antes de convertirse en un fenómeno mundial. Al otro lado del Atlántico, el folk, el soul, el country, los grupos vocales femeninos y las nuevas técnicas de producción estaban cambiando rápidamente la manera de hacer y escuchar música.
Repasada por encima la situación geopolítica, social y cultural de aquel año, volvamos a montarnos en la máquina del tiempo y busquemos cinco grandes temas musicales que marcaron 1963:
1ª- "Be My Baby" de The Ronettes
Pocas introducciones de batería han necesitado tan solo unos segundos para quedar grabadas para siempre en la historia del pop. "Be My Baby" fue escrita por Phil Spector, Jeff Barry y Ellie Greenwich e interpretada por The Ronettes con Ronnie Spector como voz principal.
Publicada en agosto de 1963 por Philles Records, la canción se convirtió en una de las demostraciones definitivas del célebre Wall of Sound desarrollado por Phil Spector. La grabación se realizó en los Gold Star Studios de Hollywood con numerosos músicos de sesión y una producción diseñada para crear una enorme masa sonora mediante la superposición de instrumentos, percusión y voces.
El resultado llevó a The Ronettes hasta el número 2 del Billboard Hot 100 estadounidense y el número 4 en Reino Unido. Pero su influencia terminó siendo mucho mayor que sus posiciones en las listas. Brian Wilson, cerebro creativo de The Beach Boys, quedó fascinado por la grabación y reconocería durante años su admiración por ella. "Be My Baby" terminó convirtiéndose en una referencia fundamental para comprender la evolución de la producción de música pop durante la segunda mitad del siglo XX.
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2ª- "Blowin' in the Wind" de Bob Dylan
En medio de las tensiones políticas y sociales de comienzos de los sesenta apareció una canción aparentemente sencilla que terminaría convertida en uno de los grandes himnos de su generación. "Blowin' in the Wind" había sido escrita por Bob Dylan en 1962, pero encontró su lugar definitivo en 1963 dentro de su segundo álbum, The Freewheelin' Bob Dylan.
Construida alrededor de una sucesión de preguntas sobre la guerra, la paz, la libertad y la dignidad humana, la canción evitaba ofrecer respuestas explícitas. Precisamente ahí residía buena parte de su fuerza: Dylan dejaba que cada oyente encontrara las suyas mientras repetía que la respuesta estaba flotando en el viento.
La grabación del propio Dylan ayudó a consolidarlo como una de las voces fundamentales del nuevo folk estadounidense, aunque fueron Peter, Paul and Mary quienes convirtieron la composición en un enorme éxito comercial en 1963. Desde entonces, "Blowin' in the Wind" ha sido interpretada por artistas de generaciones y estilos muy diferentes y permanece como una de las composiciones esenciales del cancionero de Bob Dylan.
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3ª- "Ring of Fire" de Johnny Cash
Hay canciones que terminan fundiéndose completamente con la personalidad de quien las interpreta. "Ring of Fire" es una de ellas. Publicada por Johnny Cash en abril de 1963, su combinación de ritmo country, la profunda voz del cantante y unos sorprendentes arreglos de trompetas de inspiración mexicana creó uno de los sonidos más reconocibles de toda su carrera.
La composición aparece acreditada a June Carter y Merle Kilgore. Antes de que Cash realizara su célebre versión, Anita Carter había grabado la canción bajo el título "Love's Ring of Fire". Johnny Cash decidió posteriormente reconstruirla incorporando las características trompetas que terminarían convirtiéndose en una parte inseparable de la grabación.
El sencillo alcanzó el número uno de la lista estadounidense de música country y permaneció siete semanas en lo más alto, además de llegar al puesto 17 del Billboard Hot 100. Con el paso de las décadas, "Ring of Fire" dejó de ser simplemente uno de los éxitos de Johnny Cash para convertirse en una de las canciones fundamentales de la historia del country estadounidense.
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4ª- "I Will Follow Him" de Little Peggy March
Cuando "I Will Follow Him" llegó al número uno de Estados Unidos, Peggy March tenía solamente 15 años. Aquella circunstancia convirtió a la joven cantante en la artista femenina más joven en alcanzar el número uno del Billboard Hot 100, un récord histórico que todavía permanece asociado a su nombre.
La historia de la canción había comenzado antes en Europa. Su origen se encuentra en la composición instrumental francesa Chariot, asociada a Franck Pourcel y Paul Mauriat y posteriormente convertida en canción. Petula Clark había triunfado con una versión francesa antes de que la adaptación inglesa terminara llegando a manos de Little Peggy March.
Grabada en enero de 1963 y publicada poco después por RCA Victor, la versión de March alcanzó el número uno del Billboard Hot 100 durante tres semanas. La canción volvería a alcanzar una enorme popularidad décadas después gracias a su presencia en la película Sister Act, demostrando que aquel irresistible estribillo nacido a comienzos de los sesenta todavía tenía muchas vidas por delante.
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5ª- "He's So Fine" de The Chiffons
Un sencillo que varias compañías rechazaron antes de convertirse en número uno. "He's So Fine" fue escrito por Ronnie Mack para The Chiffons, un grupo vocal femenino surgido entre compañeras de instituto del Bronx neoyorquino. Su aparentemente sencillo doo-lang, doo-lang, doo-lang terminó siendo una de las frases vocales más reconocibles del pop de los primeros años sesenta.
Después de ser rechazada por diferentes discográficas, Laurie Records decidió publicar la grabación a comienzos de 1963. El público respondió de manera inmediata: "He's So Fine" alcanzó el número uno del Billboard Hot 100 y permaneció cuatro semanas en lo más alto. También lideró la lista estadounidense de R&B y Billboard terminaría situándola entre los grandes éxitos del año.
La canción todavía protagonizaría una inesperada segunda vida años después. Su melodía quedó en el centro de uno de los casos de derechos de autor más famosos de la historia de la música cuando los propietarios de la composición demandaron a George Harrison por las similitudes entre "He's So Fine" y su éxito "My Sweet Lord". En 1976, un juez concluyó que Harrison había incurrido en plagio inconsciente, vinculando para siempre dos canciones pertenecientes a momentos muy diferentes de la historia del pop.





