La Cápsula del Tiempo del Jacks: La Música en 1966
1966 llevó la carrera espacial hasta la superficie de la Luna, agitó al mundo con Vietnam y la Revolución Cultural y abrió nuevas fronteras musicales con Simon & Garfunkel, The Rolling Stones, Frank Sinatra, Percy Sledge y Los Bravos.

1966 fue un año marcado por profundas transformaciones políticas, sociales y culturales. La guerra de Vietnam continuó intensificándose y la presencia militar estadounidense aumentó considerablemente, mientras las protestas contra el conflicto empezaban a extenderse por universidades y grandes ciudades de Estados Unidos y Europa.
En Asia comenzaba además uno de los procesos políticos más convulsos del siglo XX. En mayo, Mao Zedong impulsó en China la Revolución Cultural, una campaña política y social que transformaría profundamente el país durante la siguiente década y que movilizó especialmente a millones de jóvenes agrupados alrededor de los Guardias Rojos.
La carrera espacial seguía avanzando a una velocidad extraordinaria. El 3 de febrero de 1966, la sonda soviética Luna 9 consiguió realizar el primer alunizaje suave de la historia y envió fotografías tomadas directamente desde la superficie lunar. Dos meses después, Luna 10 se convirtió también en la primera nave que entraba en órbita alrededor de la Luna.
El deporte dejó asimismo una de las imágenes más recordadas de la década. Entre julio y agosto, Inglaterra acogió la Copa Mundial de Fútbol de 1966 y conquistó por primera vez el campeonato después de derrotar por 4-2 a Alemania Occidental en la final celebrada en Wembley.
Mientras el mundo atravesaba todos aquellos cambios, la música popular vivía una transformación igualmente profunda. El rock se hacía más experimental, el soul alcanzaba una extraordinaria madurez y el pop comenzaba a utilizar el estudio como una herramienta creativa cada vez más importante. The Beatles publicaban Revolver, The Beach Boys presentaban Pet Sounds y Bob Dylan ampliaba todavía más las posibilidades del rock con Blonde on Blonde.
También era un año de contrastes. Mientras nuevas bandas buscaban sonidos psicodélicos y orientales, artistas pertenecientes a generaciones anteriores demostraban que todavía podían dominar las listas. Frank Sinatra alcanzaba de nuevo el número uno, el soul del sur estadounidense encontraba una de sus voces más emocionantes en Percy Sledge y una banda española llamada Los Bravos conseguía algo prácticamente impensable hasta entonces: entrar con fuerza en las listas internacionales cantando en inglés.
Repasada por encima la situación geopolítica, social y cultural de aquel año, volvamos a montarnos en nuestra máquina del tiempo y recuperemos cinco grandes canciones que marcaron 1966:
1ª- "The Sound of Silence" de Simon & Garfunkel
La historia de “The Sound of Silence” es también la historia de una canción que estuvo a punto de desaparecer antes de convertirse en un clásico. Paul Simon la escribió a comienzos de los años sesenta y el dúo la grabó originalmente en marzo de 1964 para su primer álbum, Wednesday Morning, 3 A.M..
Aquella primera versión era completamente acústica y pasó prácticamente desapercibida. Las escasas ventas del disco provocaron incluso la separación temporal de Simon & Garfunkel. Paul Simon marchó a Inglaterra mientras Art Garfunkel retomaba sus estudios, y todo parecía indicar que la historia del dúo había terminado antes de empezar realmente.
Sin embargo, el productor Tom Wilson descubrió que algunas emisoras estadounidenses estaban comenzando a programar la canción y decidió actuar por su cuenta. En junio de 1965 añadió guitarra eléctrica, bajo y batería sobre la grabación acústica original sin que Simon & Garfunkel estuvieran presentes durante la sesión. Aquella nueva versión transformó por completo su destino.
Publicada como sencillo en septiembre de 1965, fue creciendo lentamente hasta alcanzar el número 1 del Billboard Hot 100 el 1 de enero de 1966. Durante aquel mes mantuvo una particular batalla por el primer puesto con “We Can Work It Out” de The Beatles y regresó nuevamente al número uno el 22 de enero.
Su éxito reunió de nuevo a Simon & Garfunkel y convirtió la canción en una pieza fundamental del naciente folk rock. La combinación de las delicadas armonías vocales del dúo con una instrumentación eléctrica demostró que la sensibilidad folk podía convivir perfectamente con el lenguaje del rock que dominaba a una nueva generación.
Disfrutar del vídeo AQUÍ
2ª- "Paint It, Black" de The Rolling Stones
En 1966, The Rolling Stones ya no necesitaban recurrir principalmente a versiones de blues y rhythm & blues para construir sus discos. La asociación compositiva formada por Mick Jagger y Keith Richards había alcanzado una enorme madurez y el álbum Aftermath se convirtió en el primero de la banda compuesto íntegramente por canciones propias.
Una de las piezas fundamentales de aquel periodo fue “Paint It, Black”, grabada en marzo de 1966 en los estudios RCA de Los Ángeles. La canción estaba construida alrededor de una atmósfera sombría y obsesiva, pero su elemento más característico llegó gracias a Brian Jones, que incorporó un sitar a la melodía principal.
Jones había comenzado a experimentar con instrumentos procedentes de otras culturas y su interpretación convirtió la canción en uno de los ejemplos más reconocibles de la incorporación de sonidos orientales al rock occidental de mediados de los sesenta. Ese interés por la música india estaba apareciendo también en los trabajos de The Beatles y contribuiría al desarrollo del llamado raga rock.
Publicada en mayo de 1966, “Paint It, Black” alcanzó el número 1 tanto en Estados Unidos como en Reino Unido. En las listas británicas llegó a lo más alto a finales de mayo y permaneció durante diez semanas entre los cien sencillos más vendidos.
La canción representaba perfectamente la evolución de The Rolling Stones. Seguían conservando la oscuridad y la tensión del blues que había inspirado sus primeros años, pero ahora estaban dispuestos a incorporar nuevos instrumentos, estructuras y colores sonoros. El rock comenzaba a mirar mucho más allá de sus propias fronteras.
Disfrutar del vídeo AQUÍ
3ª- "Strangers in the Night" de Frank Sinatra
En mitad de una década dominada cada vez más por grupos de rock y artistas juveniles, Frank Sinatra consiguió demostrar que todavía podía competir en igualdad de condiciones con todos ellos. “Strangers in the Night” supuso uno de los mayores éxitos comerciales de su carrera y devolvió al cantante a lo más alto de las listas internacionales.
La melodía había sido compuesta por el músico alemán Bert Kaempfert para la película A Man Could Get Killed. Posteriormente, Charles Singleton y Eddie Snyder escribieron la letra inglesa y la canción terminó llegando a Sinatra, que la grabó el 11 de abril de 1966 en Los Ángeles bajo la producción de Jimmy Bowen.
El resultado fue una grabación elegante y aparentemente sencilla en la que la voz de Sinatra se movía sobre un arreglo orquestal perfectamente construido. El cierre contiene además uno de los detalles más famosos de toda su discografía: el improvisado “doo-be-doo-be-doo” con el que termina la interpretación y que acabaría convirtiéndose en una de las señas de identidad de la canción.
“Strangers in the Night” alcanzó el número 1 del Billboard Hot 100 y de la lista británica. Para Sinatra significó su primer número uno estadounidense en once años, algo especialmente llamativo en un mercado completamente transformado por The Beatles, The Rolling Stones, The Beach Boys y la nueva generación del pop y el rock.
Su éxito continuó en los premios Grammy celebrados al año siguiente. La grabación ganó Record of the Year y el premio a la mejor interpretación vocal masculina, mientras Sinatra conseguía además el Grammy al álbum del año por A Man and His Music. Décadas después, “Strangers in the Night” sería incorporada al Grammy Hall of Fame.
Disfrutar del vídeo AQUÍ
4ª- "When a Man Loves a Woman" de Percy Sledge
Muy lejos del sofisticado pop orquestal de Frank Sinatra, el sur de Estados Unidos estaba desarrollando uno de los sonidos más emocionantes de la década. “When a Man Loves a Woman” convirtió a Percy Sledge en una estrella y ayudó a colocar definitivamente la región de Muscle Shoals en el mapa de la música estadounidense.
Sledge trabajaba como celador en un hospital de Alabama y cantaba durante los fines de semana cuando comenzó a desarrollar la canción a partir de una improvisación nacida después de una ruptura sentimental. La pieza fue construyéndose junto a los músicos Calvin Lewis y Andrew Wright, quienes terminaron figurando como compositores después de que Sledge les cediera los derechos de autor.
La grabación se realizó en febrero de 1966 en Norala Studios, en Sheffield, Alabama, con músicos vinculados a la escena de Muscle Shoals. Entre ellos se encontraban el organista Spooner Oldham y el batería Roger Hawkins. La interpretación de Sledge convirtió una sencilla balada en una de las grandes muestras del soul sureño.
Publicada por Atlantic Records en abril de 1966, “When a Man Loves a Woman” alcanzó simultáneamente el número 1 del Billboard Hot 100 y de la lista estadounidense de R&B. Fue además el primer número uno grabado en la zona de Muscle Shoals, contribuyendo decisivamente al prestigio que aquellos estudios y músicos alcanzarían durante los años siguientes.
En Reino Unido alcanzó originalmente el número 4, pero su historia comercial todavía tendría otro capítulo. En 1987 volvió a las listas gracias a una campaña publicitaria de Levi's y alcanzó el número 2. Cuatro años después, Michael Bolton llevaría nuevamente la canción hasta el número uno estadounidense, confirmando la extraordinaria capacidad de supervivencia de una composición nacida casi por accidente.
Disfrutar del vídeo AQUÍ
5ª- "Black Is Black" de Los Bravos
Para cerrar nuestro recorrido por 1966 viajamos hasta España. Mientras las grandes listas internacionales estaban dominadas principalmente por artistas británicos y estadounidenses, Los Bravos consiguieron romper una barrera que hasta entonces parecía prácticamente infranqueable para un grupo español.
La formación había surgido de la unión de miembros de Los Sonor con el cantante alemán Mike Kennedy, cuyo timbre de voz llamó inmediatamente la atención por su parecido con algunos de los grandes vocalistas británicos del momento. El grupo decidió apostar por canciones interpretadas en inglés con la intención de competir directamente dentro del mercado internacional.
“Black Is Black” fue escrita por Michelle Grainger, Tony Hayes y Steve Wadey y producida por Ivor Raymonde. Publicada en julio de 1966 como sencillo de debut de Los Bravos, la canción combinaba una potente base rítmica, órgano, guitarras y la característica voz de Kennedy dentro de una estructura perfectamente adaptada al pop y al beat de mediados de los sesenta.
El resultado superó cualquier expectativa. “Black Is Black” alcanzó el número 2 en Reino Unido, el número 4 del Billboard Hot 100 estadounidense y el número 1 en Canadá. Los Bravos se convertían así en el primer grupo español de rock que conseguía un éxito internacional de semejante dimensión.
Aquel triunfo abrió una puerta que hasta entonces apenas existía para la música española fuera de sus fronteras. En plena explosión británica y estadounidense, un grupo surgido en España había conseguido colocar una canción entre los mayores éxitos del planeta, convirtiendo “Black Is Black” en uno de los grandes hitos internacionales del pop español de los años sesenta.





