Salón de la Fama

La Cápsula del Tiempo del Jacks: La Música en 1956

1956 fue un año de crisis internacionales y profundas transformaciones, mientras el rock and roll conquistaba definitivamente a una nueva generación y la música empezaba a cambiar de ritmo del planeta.

La Cápsula del Tiempo del Jacks: La Música en 1956

La Guerra Fría continuaba condicionando las relaciones internacionales y 1956 terminó convirtiéndose en uno de los años más convulsos de la década. Estados Unidos y la Unión Soviética mantenían su enfrentamiento político, militar e ideológico mientras la amenaza nuclear seguía creciendo. Entre mayo y julio, Estados Unidos desarrolló la Operación Redwing, una serie de 17 pruebas nucleares realizadas en los atolones Bikini y Enewetak, en el océano Pacífico.

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Europa volvió también a convertirse en escenario de una grave crisis. El 23 de octubre comenzó la Revolución húngara de 1956, un levantamiento contra el gobierno de la República Popular de Hungría y la influencia soviética. La respuesta de la URSS fue contundente: el 4 de noviembre, las fuerzas soviéticas entraron en Budapest y otras zonas del país para aplastar la revolución. Miles de personas murieron durante el conflicto y alrededor de 200.000 húngaros abandonaron posteriormente el país.

Prácticamente al mismo tiempo estalló la crisis de Suez. Después de que el presidente egipcio Gamal Abdel Nasser nacionalizara el canal de Suez, Israel invadió la península del Sinaí el 29 de octubre y posteriormente Reino Unido y Francia intervinieron militarmente contra Egipto. La crisis terminó demostrando hasta qué punto el equilibrio internacional estaba cambiando y cómo las antiguas potencias coloniales europeas comenzaban a perder influencia frente a Estados Unidos y la Unión Soviética.

También en 1956 comenzó a escribirse uno de los episodios decisivos de la historia contemporánea de Cuba. El 25 de noviembre, Fidel Castro, Raúl Castro, Ernesto "Che" Guevara, Camilo Cienfuegos y otros revolucionarios partieron desde México a bordo del yate Granma. Los 82 expedicionarios desembarcaron en Cuba el 2 de diciembre, dando paso a la lucha guerrillera que culminaría tres años después con el triunfo de la Revolución cubana.

Mientras el planeta atravesaba aquellas enormes tensiones políticas, una revolución completamente diferente estaba conquistando a los jóvenes. El rock and roll dejó definitivamente de ser una novedad para convertirse en un fenómeno de masas. Elvis Presley alcanzaba una popularidad extraordinaria, las fronteras entre rhythm & blues, country y pop comenzaban a desdibujarse y músicos blancos y negros aparecían simultáneamente en unas listas de éxitos que hasta poco tiempo antes parecían pertenecer a mundos separados.

Repasada por encima la situación geopolítica y social de aquel año, volvamos a montarnos en la máquina del tiempo y busquemos cinco grandes temas musicales que marcaron 1956:

1ª- "Que Sera, Sera (Whatever Will Be, Will Be)" de la BSO de "The Man Who Knew Too Much"

El cine y la música se encontraron en 1956 para crear una de las canciones más reconocibles de la década. "Que Sera, Sera (Whatever Will Be, Will Be)" fue compuesta por Jay Livingston y Ray Evans para The Man Who Knew Too Much (El hombre que sabía demasiado), película dirigida por Alfred Hitchcock y protagonizada por James Stewart y Doris Day.

La canción tiene además una importancia fundamental dentro de la propia película. Doris Day la interpreta como Jo McKenna y el tema termina desempeñando un papel decisivo en uno de los momentos finales de la historia. Su sencilla filosofía, resumida en la expresión "lo que será, será", convirtió rápidamente la composición en algo mucho mayor que una canción cinematográfica.

La grabación de Doris Day alcanzó el número 2 en Estados Unidos y el número 1 en Reino Unido, y Livingston y Evans recibieron el Óscar a la mejor canción original. Años después, "Que Sera, Sera" volvió a acompañar a la actriz como tema de The Doris Day Show, emitida entre 1968 y 1973.

La canción terminó atravesando generaciones y fronteras. Entre sus numerosas versiones destaca la realizada en 1965 por el cantante australiano Normie Rowe, que consiguió llevar nuevamente el tema hasta lo más alto de las listas australianas.

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2ª- "Just a Gigolo / I Ain't Got Nobody" de Louis Prima

La historia de "Just a Gigolo / I Ain't Got Nobody" es en realidad la historia de dos canciones nacidas con décadas de diferencia y unidas por Louis Prima hasta parecer inseparables. "Just a Gigolo" procedía del tango vienés Schöner Gigolo, armer Gigolo, compuesto por Leonello Casucci con letra de Julius Brammer y adaptado posteriormente al inglés por Irving Caesar.

"I Ain't Got Nobody", por su parte, era una composición todavía más antigua, popularizada durante las primeras décadas del siglo XX. La genialidad de Prima consistió en unir la melancolía de ambas canciones con la energía desbordante de sus actuaciones, transformándolas en un medley completamente diferente a sus orígenes.

La grabación se realizó en Los Ángeles en abril de 1956 con Sam Butera and The Witnesses y la participación vocal de Keely Smith. Prima trasladó al estudio buena parte del espíritu de sus actuaciones en Las Vegas: swing, jazz, humor, improvisación y una sensación de fiesta permanente.

Aquel medley terminó convirtiéndose en una de las grabaciones esenciales de Louis Prima y conoció una segunda vida décadas después gracias a nuevas versiones, especialmente la publicada por David Lee Roth en 1985. Pero detrás de todas ellas permanece la interpretación de Prima, capaz de convertir dos viejas composiciones en un clásico con personalidad absolutamente propia.

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3ª- "Fever" de Little Willie John

Antes de convertirse en uno de los estándares más versionados de la música popular, "Fever" nació como una grabación de rhythm & blues interpretada por Little Willie John. La canción fue compuesta por Eddie Cooley y Otis Blackwell —este último bajo el seudónimo de John Davenport— y publicada por King Records en 1956.

Little Willie John no estuvo inicialmente convencido de grabarla, pero terminó haciéndolo ante la insistencia de Syd Nathan, fundador de King Records. La decisión resultó acertada: "Fever" alcanzó el número uno de la lista estadounidense de rhythm & blues y llegó al número 24 de la lista pop, convirtiéndose en uno de los mayores éxitos de su carrera.

Dos años después, Peggy Lee transformó nuevamente la canción. Su interpretación de 1958 redujo el acompañamiento prácticamente al contrabajo, la percusión y los característicos chasquidos de dedos, creando una atmósfera mucho más sensual y minimalista. Lee añadió además nuevos versos que terminarían asociados para siempre a la composición.

Desde entonces, "Fever" ha sobrevivido a estilos y generaciones. Elvis Presley, Madonna, Beyoncé, Michael Bublé y numerosos artistas han realizado sus propias interpretaciones, pero en el origen de todas ellas permanece aquella grabación de Little Willie John que en 1956 llevó la canción hasta lo más alto del rhythm & blues.

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4ª- "Blue Suede Shoes" de Carl Perkins

"Blue Suede Shoes" nació de una de esas pequeñas historias que terminan convirtiéndose en parte de la mitología del rock and roll. Durante una gira en 1955, Johnny Cash sugirió a Carl Perkins que escribiera una canción sobre unos "zapatos de ante azul", una expresión que había escuchado durante su etapa en el ejército.

Perkins no encontró inicialmente demasiado atractivo en la idea. Todo cambió cuando, durante una actuación, observó a un joven que bailaba con una chica mientras le advertía insistentemente que no pisara sus zapatos de ante. La escena le resultó tan llamativa que aquella misma noche comenzó a trabajar sobre la canción.

Grabada en diciembre de 1955 en los estudios de Sun Records de Memphis y publicada como sencillo el 1 de enero de 1956, "Blue Suede Shoes" se convirtió en uno de los primeros grandes éxitos del rockabilly. La grabación consiguió entrar simultáneamente en las listas de pop, country y rhythm & blues, algo extraordinario en una industria musical todavía fuertemente compartimentada.

El éxito parecía destinado a convertir a Perkins en una de las grandes estrellas del nuevo rock and roll, pero el 22 de marzo sufrió un grave accidente de tráfico cuando viajaba hacia Nueva York para actuar en televisión. Mientras se recuperaba, Elvis Presley continuó llevando el nuevo género hacia audiencias cada vez mayores y grabó también su propia versión de "Blue Suede Shoes".

La canción terminó sobreviviendo a todas aquellas circunstancias y se convirtió en uno de los pilares fundacionales del rockabilly y del primer rock and roll, además de quedar para siempre asociada al nombre de Carl Perkins.

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5ª- "Ready Teddy" de Little Richard

Si alguien representaba en 1956 el lado más salvaje, acelerado y provocador del nuevo rock and roll era Little Richard. Después de la explosión de "Tutti Frutti", el músico de Macon continuó construyendo una sucesión de canciones que ayudaron a definir el género. Entre ellas se encontraba "Ready Teddy", escrita por John Marascalco y Robert "Bumps" Blackwell.

La grabación reunió a Little Richard en la voz y el piano con algunos de los músicos esenciales del rhythm & blues de Nueva Orleans: Lee Allen al saxofón tenor, Alvin "Red" Tyler al saxofón barítono, Edgar Blanchard a la guitarra, Frank Fields al bajo y Earl Palmer a la batería. Aquella combinación produjo el sonido frenético que caracterizó muchas de las primeras grabaciones del cantante para Specialty Records.

"Ready Teddy" compartía buena parte del ADN musical de canciones como "Tutti Frutti", "Long Tall Sally" o "Rip It Up": piano golpeado con intensidad, saxofones, una sección rítmica imparable y una interpretación vocal que parecía llevar permanentemente la canción al límite. Little Richard no solamente interpretaba rock and roll; ayudaba a establecer cómo debía sonar y comportarse una estrella del género.

Elvis Presley grabó también "Ready Teddy" en 1956 y la incluyó en su segundo álbum, Elvis. Posteriormente sería versionada por numerosos artistas, entre ellos Buddy Holly y Tony Sheridan, demostrando cómo aquellas canciones surgidas durante la primera explosión del rock terminaron formando parte de un lenguaje musical compartido por generaciones posteriores.

Con "Ready Teddy" cerramos nuestro viaje por un 1956 en el que la música popular aceleró definitivamente el paso. El rock and roll ya no era una moda pasajera: había comenzado a transformar la industria, la cultura juvenil y la manera de entender la música para siempre.


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Avatar de David Aliaga

Publicado por

Editor Jefe de JacksOnLive

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